El favoritismo: uno de los grandes peligros de la supervisión

Luce inocente pero puede ser muy peligroso. Como en toda relación tendemos a tener más afinidad con unas personas que con otras. En el escenario laboral no es la excepción. Hay que ser muy precavido en no dar la impresión de que beneficiamos o favorecemos mas a unos empleados que a otros. 

El peligro radica en las alegaciones de discrimen y en los efectos que tiene la selectividad en el ambiente laboral.

A continuación algunas recomendaciones para evitar entrar en conductas que se puedan percibir como favorables para algunas personas específicas y que redundan en ambientes cargados de controversia y “dimes y diretes”; que nada aportan a la productividad y los resultados.

1. Mide el desempeño – de esta manera los premios, aumentos y reconocimientos tienen una base medible. 
2. Trata a todos por igual- si aplican normas para unos, aplican para todos.
3.Cuidado con la confianza ciega y el falso sentido de lealtad- nada más peligroso que pensar que aquel que parece el más leal porque te informa de todo lo que hacen los demás, es el mejor empleado. Por experiencia personal trabajando con Patronos y Supervisores por una década, resulta que muchas veces son el peor mal que tiene el negocio. Esa figura lejos de querer lo mejor para el negocio, busca solo el beneficio personal. Y lo mas triste es que como pensamos que es de confiar, damos por bueno todo lo que dice y se terminan tomando decisiones que hacen mucho daño al negocio y al personal que verdaderamente está comprometido.
4. No dejes que tus prejuicios te dominen- un líder de empresa se enfoca en el problema, no en la gente. Separa la persona del rendimiento o de la situación y así podrás tomar mejores decisiones.

Si deseas aprender más sobre el tema de supervisión suscribete a nuestros boletines.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *